A veces me hago la dormida

Primero: adoro a mi hija

Segundo: adoro a mi hija

Tercero: adoro a mi hija

[…]

Punto dos mil quinientos: adoro dormir.

Y cuando llevo tres noches seguidas siendo yo la que se levanta a oscuras, no encuentra las zapatillas, cruzo la sala, entro en su habitación, le pongo el chupete y vuelvo a oír silencio…definitivamente no puedo más. Necesito dormir.

Ahí es, cuando disimuladamente le doy una patada al marido que duerme plácidamente a mi lado porque no se entera, y sin hacer nada más, hago que duermo.

¿Egoísta?

 

Para toda la vida

Creo que la primera entrada de esta locura tiene que ir dedicada a los maridos. Yo no sé si en todas las casas es igual, pero a veces me da que a mi marido se le va la cabeza y convivo con un niño. A mí, que paso un poco de la casa, a veces me dan unos arranques frenéticos y dejo la casa impecable hasta que él llega, abre la puerta, no ha cruzado la entrada y ya hay migas, polvo, trocitos de cosas que nunca antes habían estado en casa.

Hay algunas veces en que limpio, pero me ha dado pereza limpiar el baño. Y como nunca se da cuenta le digo “no ensucies que he limpiado” y va y me contesta: “ostras, sí, el baño está inmaculado” (con la pasta de dientes en el espejo que ha dejado por la mañana). ¿Lo hace consciente o inconscientemente?)